lunes, abril 17, 2006
Brokeback Borges
* El famoso escritor argentino se adelantó a su tiempo en uno de sus cuentos, “La intrusa”, que relata un romance entre dos vaqueros
Por Manuel Llanes
UNA PREGUNTA ACORDE con los tiempos: ¿qué pasa cuando una persona reprime su sexualidad? Brokeback Mountain, secreto en la montaña, responde esa pregunta. No se trata de una respuesta ceñida dentro de los cauces de la homosexualidad, como lo han querido hacer ver algunos de sus comentaristas, que ubican esta película en las inmediaciones del llamado cine gay, sino de algo todavía más ambicioso: Brokeback Mountain (EUA, 2005) es una demoledora puesta en escena de las consecuencias que tendría la intolerancia en las vidas de cualquier persona, independientemente de sus preferencias sexuales.
La forma en la cual, Ang Lee, el director, elige examinar esa premisa toma forma en el drama de un par de jóvenes vaqueros, que se conocen en un contexto sumamente conservador, donde los crímenes de odio se consideran servicios a la comunidad y los homosexuales son brutalmente asesinados: el oeste norteamericano de los ‘60s, regido por una moral protestante y ultraconservadora. Debido a ese ambiente poco propicio, los dos protagonizarán un romance de dos décadas a espaldas de sus esposas y familias.
Se antoja fácil tratar de descalificar la película como una osadía de liberales, pero no es tan sencillo: si bien poner en evidencia al vaquero, supuesto adalid de la hombría, debe ser una verdadera afrenta para el macho, no estamos ante una simple parodia del western, sino que simplemente dejan de soslayarse algunas de sus variantes. Lo que antes se sugería y se simulaba, ahora es presentado sin tapujos.
Los guionistas Larry McMurtry y Diana Ossana han escrito un guión que se apoya en acciones concretas para definir a los personajes:
Ennis Del Mar (Heath Ledger) riñe con un par de hombres durante una fiesta popular: después de que el vaquero sale triunfante del pleito, los juegos pirotécnicos se ven al fondo, mientras su esposa observa atemorizada. Es el homosexual iracundo que contradice el cliché del gay frágil, pero el alarde de fuerza también es el origen de la sumisión de Alma (Michelle Williams) que durante años vive sin enfrentar a su esposo. Ella ya sabe cómo resuelve su esposo las discusiones, como queda de manifiesto en la escena de la cocina, cuando finalmente le reclama por su relación con Jack Twist (Jake Gyllenhaal).
Al final, uno de los vaqueros se recluye en una casa rodante, donde atesora un objeto que alguna vez fue de su amigo. Se ha querido ver esa escena como una muestra de la rendición final del personaje: en realidad, su soledad es la prueba de que más allá de su amor no hay nada y sólo le queda recordarlo. Uno de los aportes más innovadores de la cinta: mientras a los gays se les señala por su supuesta promiscuidad sin límites, una película muestra un romance tan grande y tan fiel que trasciende hasta la más infranqueable de las barreras.
Un escritor como una montaña
El origen de Brokeback Mountain es un cuento de la escritora norteamericana Annie Proulx (nacida en 1935), incluido en su libro Close Range: Wyoming Stories (1999). Sin embargo, el pionero en el tratamiento de esos temas y ambientes en la literatura es el argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), autor del cuento “La intrusa”, incluido en la edición de 1966 de El Aleph y más tarde en El informe de Brodie (1970). Si tomamos en cuenta que Proulx publica su cuento por primera vez en 1997, en la revista The New Yorker, Borges se adelanta 31 años.
Borges cuenta en “La intrusa” la historia de dos hermanos, los vaqueros de finales del siglo XIX Eduardo y Cristián Nilsen, habitantes de Turdera, un distrito de Argentina, que andan solos por la vida hasta que uno de ellos lleva a la casa de ambos a una mujer, Juliana (“…era de tez morena y de ojos rasgados; bastaba que alguien la mirara, para que se sonriera. En un barrio modesto, donde el trabajo y el descuido gastan a las mujeres, no era mal parecida”.) La mujer provoca la discordia entre ambos pero no porque intrigue o sea una villana, sino porque los hermanos se celan entre sí, por razones que van más allá de la amistad o la fraternidad. Los Nilsen comparten a la mujer pero el triángulo no llega muy lejos, porque luego Juliana es vendida a un burdel, lo cual antecede la muerte de uno de los personajes. “La intrusa” del título lo es porque se interpone entre dos hermanos amantes. El desafío de Borges es todavía más osado, porque a la homosexualidad se le suma el incesto.
Hay varias versiones para el cine de este cuento de Borges: una de ellas es El tres de copas (México, 1986), de Felipe Cazals, ambientada en el campo mexicano, con las actuaciones de Humberto Zurita y Alejandro Camacho como los Nilsen. Una bellísima Gabriela Roel es Juliana Burgos. La adaptación elimina por completo la relación incestuosa entre los dos hermanos.
La coincidencia entre las preocupaciones artísticas de Proulx y Borges, dos escritores provenientes de tradiciones diferentes, pone de manifiesto la universalidad de una temática que en ambas es tan trascendente que termina ligada a un asesinato. Wyoming y Turdera no están tan lejos como parece.
* El famoso escritor argentino se adelantó a su tiempo en uno de sus cuentos, “La intrusa”, que relata un romance entre dos vaqueros
Por Manuel Llanes
UNA PREGUNTA ACORDE con los tiempos: ¿qué pasa cuando una persona reprime su sexualidad? Brokeback Mountain, secreto en la montaña, responde esa pregunta. No se trata de una respuesta ceñida dentro de los cauces de la homosexualidad, como lo han querido hacer ver algunos de sus comentaristas, que ubican esta película en las inmediaciones del llamado cine gay, sino de algo todavía más ambicioso: Brokeback Mountain (EUA, 2005) es una demoledora puesta en escena de las consecuencias que tendría la intolerancia en las vidas de cualquier persona, independientemente de sus preferencias sexuales.
La forma en la cual, Ang Lee, el director, elige examinar esa premisa toma forma en el drama de un par de jóvenes vaqueros, que se conocen en un contexto sumamente conservador, donde los crímenes de odio se consideran servicios a la comunidad y los homosexuales son brutalmente asesinados: el oeste norteamericano de los ‘60s, regido por una moral protestante y ultraconservadora. Debido a ese ambiente poco propicio, los dos protagonizarán un romance de dos décadas a espaldas de sus esposas y familias.
Se antoja fácil tratar de descalificar la película como una osadía de liberales, pero no es tan sencillo: si bien poner en evidencia al vaquero, supuesto adalid de la hombría, debe ser una verdadera afrenta para el macho, no estamos ante una simple parodia del western, sino que simplemente dejan de soslayarse algunas de sus variantes. Lo que antes se sugería y se simulaba, ahora es presentado sin tapujos.
Los guionistas Larry McMurtry y Diana Ossana han escrito un guión que se apoya en acciones concretas para definir a los personajes:
Ennis Del Mar (Heath Ledger) riñe con un par de hombres durante una fiesta popular: después de que el vaquero sale triunfante del pleito, los juegos pirotécnicos se ven al fondo, mientras su esposa observa atemorizada. Es el homosexual iracundo que contradice el cliché del gay frágil, pero el alarde de fuerza también es el origen de la sumisión de Alma (Michelle Williams) que durante años vive sin enfrentar a su esposo. Ella ya sabe cómo resuelve su esposo las discusiones, como queda de manifiesto en la escena de la cocina, cuando finalmente le reclama por su relación con Jack Twist (Jake Gyllenhaal).
Al final, uno de los vaqueros se recluye en una casa rodante, donde atesora un objeto que alguna vez fue de su amigo. Se ha querido ver esa escena como una muestra de la rendición final del personaje: en realidad, su soledad es la prueba de que más allá de su amor no hay nada y sólo le queda recordarlo. Uno de los aportes más innovadores de la cinta: mientras a los gays se les señala por su supuesta promiscuidad sin límites, una película muestra un romance tan grande y tan fiel que trasciende hasta la más infranqueable de las barreras.
Un escritor como una montaña
El origen de Brokeback Mountain es un cuento de la escritora norteamericana Annie Proulx (nacida en 1935), incluido en su libro Close Range: Wyoming Stories (1999). Sin embargo, el pionero en el tratamiento de esos temas y ambientes en la literatura es el argentino Jorge Luis Borges (1899-1986), autor del cuento “La intrusa”, incluido en la edición de 1966 de El Aleph y más tarde en El informe de Brodie (1970). Si tomamos en cuenta que Proulx publica su cuento por primera vez en 1997, en la revista The New Yorker, Borges se adelanta 31 años.
Borges cuenta en “La intrusa” la historia de dos hermanos, los vaqueros de finales del siglo XIX Eduardo y Cristián Nilsen, habitantes de Turdera, un distrito de Argentina, que andan solos por la vida hasta que uno de ellos lleva a la casa de ambos a una mujer, Juliana (“…era de tez morena y de ojos rasgados; bastaba que alguien la mirara, para que se sonriera. En un barrio modesto, donde el trabajo y el descuido gastan a las mujeres, no era mal parecida”.) La mujer provoca la discordia entre ambos pero no porque intrigue o sea una villana, sino porque los hermanos se celan entre sí, por razones que van más allá de la amistad o la fraternidad. Los Nilsen comparten a la mujer pero el triángulo no llega muy lejos, porque luego Juliana es vendida a un burdel, lo cual antecede la muerte de uno de los personajes. “La intrusa” del título lo es porque se interpone entre dos hermanos amantes. El desafío de Borges es todavía más osado, porque a la homosexualidad se le suma el incesto.
Hay varias versiones para el cine de este cuento de Borges: una de ellas es El tres de copas (México, 1986), de Felipe Cazals, ambientada en el campo mexicano, con las actuaciones de Humberto Zurita y Alejandro Camacho como los Nilsen. Una bellísima Gabriela Roel es Juliana Burgos. La adaptación elimina por completo la relación incestuosa entre los dos hermanos.
La coincidencia entre las preocupaciones artísticas de Proulx y Borges, dos escritores provenientes de tradiciones diferentes, pone de manifiesto la universalidad de una temática que en ambas es tan trascendente que termina ligada a un asesinato. Wyoming y Turdera no están tan lejos como parece.
Comments:
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Hola manuel. Me gustó mucho esta reseña. Buena bonita y barata. Muy interesante ese análisis que haz hecho sobre los dos autores que, si bien hicieron lo suyo en contextoso totalmente distintos, resulta en dos historias que a grandes rasgos se pueden considerar homólogas.
Sobre la película, brokeback me pareció excelente. La finura con la que está realizada es digna de admiración, y nada sorprendente tratándose de ang lee. Todo lo que implica una superproducción cinematográfica (fotografía, score, ambientación, locaciones, casting y excelente guion, etecé) en un producto que al final parece más cine de arte que un blockbuster. Eso si, la homosexualidad fue su mejor truco publicitario.
Sobre la película, brokeback me pareció excelente. La finura con la que está realizada es digna de admiración, y nada sorprendente tratándose de ang lee. Todo lo que implica una superproducción cinematográfica (fotografía, score, ambientación, locaciones, casting y excelente guion, etecé) en un producto que al final parece más cine de arte que un blockbuster. Eso si, la homosexualidad fue su mejor truco publicitario.
Bioluminiscente: gracias por tu comentario. A mí también la película me pareció muy buena. La publicidad que dices creo que es el resultado de la curiosa combinación de dos factores: a muchas personas les interesa la temática de Brokeback, pero al mismo tiempo no estamos acostumbrados a hablar de eso. Silla.
(todavia me cuesta trabajo pensar que no estamos acostumbrados a hablar de eso)
Manuel: tambien me gusto mucho tu reseña y como siempre muy atinada ¡
a mi la pelicula me parecio un increible trabajo en equipo, guion, casting, direccion, fotografia, arte y locaciones, todo trabajando junto y en perfecta armonia para hacer lucir la simplesa de la exelencia. tambien me enorgullese ver como se traza esta historia sin banderas ni prejuicios y si con muchas polaridades y matizes, de lo que es una historia de amor y de lo que es un amor homosexual sin separarlo y acentuarlo. muy bien por brokeback once and again mountain y por casimposible.
Manuel: tambien me gusto mucho tu reseña y como siempre muy atinada ¡
a mi la pelicula me parecio un increible trabajo en equipo, guion, casting, direccion, fotografia, arte y locaciones, todo trabajando junto y en perfecta armonia para hacer lucir la simplesa de la exelencia. tambien me enorgullese ver como se traza esta historia sin banderas ni prejuicios y si con muchas polaridades y matizes, de lo que es una historia de amor y de lo que es un amor homosexual sin separarlo y acentuarlo. muy bien por brokeback once and again mountain y por casimposible.
Gustavo: hola, ¿qué tal de vacaciones en la gran urbe? Efectivamente, hay muchas cosas buenas que decir acerca de Brokeback Mountain, una película que difícilmente puede quedar en el olvido. Gracias y nos vemos.
Me uno a los elogios. La película es una gran obra, duélale a quien le duela...Por cierto la película de Cazals fue bastante criticada pues ni el realizador ni el guionista le dieron crédito a Borges y su relato, aun cuando las historias eran más que semejantes. Independientemente de eso, la película de Cazals también me gustó bastante. Saludos...
El Ojo en la cerradura: ¿verdad que sí? Brokeback es muy buena. Después de tantos elogios que se le hicieron en la prensa mundial, después de todo su impacto en los medios, la mesa estaba servida para una decepción: a veces pasa. Sin embargo Brokeback tiene los méritos que ya se han señalado en las críticas de muchos y en los comentarios de ustedes. Esperaba más comentarios del público local pero todavía hay mucho pudor y mucho prejuicio. Lo cual es lamentable, por eso se impone discutirla por sus aportes, su belleza formal, sus actuaciones, su guión y etc., como dice el Joven Científico. Saludos.
PD: Carlos Bonfil compara el tratamiento de la relación amorosa en Brokeback con Deseando amar. ¿Cómo la ves, El Ojo?
PD: Carlos Bonfil compara el tratamiento de la relación amorosa en Brokeback con Deseando amar. ¿Cómo la ves, El Ojo?
El Ojo en la cerradura: ¡ah!, lo que dices de Cazals es interesante. A mí me gustó el erotismo de El tres de copas, la forma en la cual presentan el sexo o lo sugieren. Hace mucho que la vi pero recuerdo que estaba bien filmada. A'i nos vemos.
ay, a mí lo que más me emocionó de la historia, de la trama bellamente construida y llevada son esos pequeños detalles en los personajes que los muestran sumamente tiernos... uno se da cuenta desde el principio que su historia no va a ser sólo sexo, lo cual contraviene la idea que tienen muchas personas del homosexual como el promiscuo, el incapaz de ser constante en un amor o relación, como ya lo mencionaste... y esa ternura que a veces se muestran (ternura como de cachorros, o como de un padre a un hijo, ternura de amantes) contrasta con el arquetipo del vaquero rudo también...
es una película sumamente triste que me encantó a mi también.
saludos
es una película sumamente triste que me encantó a mi también.
saludos
que poca audiencia ¡¡
digo la montaña no es desertica, los vaqueros no usan wrangler, no van al old west pero si al secrets, lo frijoles que comian eran enteros y sin tortillas sobaqueras pero... creo que si se merecen unas palabras no?
digo la montaña no es desertica, los vaqueros no usan wrangler, no van al old west pero si al secrets, lo frijoles que comian eran enteros y sin tortillas sobaqueras pero... creo que si se merecen unas palabras no?
Yo no pude evitar llorar.
Eso le pasa a quienes nos quedamos callados, guardando algun gran amor.
Saludos Hermano,
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Eso le pasa a quienes nos quedamos callados, guardando algun gran amor.
Saludos Hermano,
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